Últimamente, creo que por aburrimiento, me ha dado por, como decía Platón, por recuperar la sabiduría pasada, y que mejor que empezar por la filosofía.
Es cierto que el inicio de la filosofía como tal, como “amor a la sabiduría” (fileo “amar” y sofos “sabiduría”) se inicia con tres preguntas que todo ser humano se ha cuestionado ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? y ¿Hacia dónde voy?, si bien a partir de Sócrates y los Sofistas (filosfía racionalista) esto pasa a complicarse.
Capítulo previo a toda la filosofía racionalista, es decir, previa a Sócrates, encontramos a los presocráticos, o como Jostein Gaarder los llama muy acertadamente “los filosófos de naturaleza”. Estos filósofos, como Heráclito, paracer ser dejados en el olvido muy injustamente, pues en ellos se basa la forma de pensar de la cultura occidental, pues con ellos se abandonó de forma de definitiva la visión mítica y heroica de la naturaleza, para pasar a buscar argumentos racionales, es decir, relaciones de causalidad (causa-efecto). He aquí el inicio de la ciencia. Esto en filosofía a terminado por denominarse el cambio de “nomos” por la “Physis”.
Estos filósofos, que pueden ser divididos en varios grupos observaron los constantes cambios en la naturaleza. Intentando dar respuesta a este interrogante, llegarona la conclusión de que el mundo existía una meteria primaria (arjé) que era origen de toda la naturaleza (physis) y que era la productora de tales cambios, pues de ella derivaba todo y hacia ella se dirigía.
Así, en función del tema cómo tratan este “arjé physis” (el principio de la naturaleza) podemos dividir a estos filósofos en: los filósfos de Mileto, los filósofos del cambio, y los filósofos plurales.
Al primer grupo se adscriben Tales, Anaximandro y Anaxímenes, cuyo pensamiento desglosaremos más adelante; al segundo Parmenides de Elea y Heráclito de Éfeso; y al tercero Empédocles de Agridento, Anaxágoras de Clazomene y Demócrito de Abdera.
Todos ellos irán respondiendo, no importa el contenido, sino el trasfondo, a las tres preguntas que se relatan al principio, si bien, sus conclusiones arrojan dudas que hacen a la filosfía proseguir su camino.


